Resulta que Mariano Rajoy ha hablado hoy en el programa de Carles Francino "Hoy por Hoy", de la Cadena Ser.
Se queja, como es natural, de todo. Pero no me malentendáis, se queja como debe quejarse por ser oposición en este país.
Sin embargo, en ciertos temas, cuando uno opina distinto al resto, tiene que argumentar el por qué de su posición. Qué menos que una reflexión argumentada.
Todo esto para constatar que, en temas como el matrimonio homosexual, el único razonamiento para estar en contra es "que no me gusta que se llame matrimonio". Argumento simplón por sí solo.
Rajoy también ha dicho que no es un catedrático de la lengua, al preguntarle sobre su uso del gallego que, sobre todo a nivel político, es nulo.
Don Mariano, por todo ello, debería entender que, cualitativamente, no se desprestigia la palabra matrimonio por ampliar su significado más allá del género de las personas. Sino que la enriquece. Es que eso de admitir las limitaciones de cada uno, es una tarea difícil. Pero vale más la pena intentarlo, que llegar a ser un demagogo.
Demagogo porque, no se puede acoger única y exclusivamente a un razonamiento de denominación para estar en contra del matrimonio homosexual. Cuando la verdadera razón es tener un ideario conservador y homófobo.
Demagogo porque, el señor Rajoy, dice que no le gusta la asignatura de Educación para la Ciudadanía porque "los valores como personas tienen que adquirirse en la familia" y, por otro lado, presentar recursos judiciales contra esta asignatura por contenidos que promueven la igualdad más allá del género y la orientación sexual.
Y el Partido Popular tiene en sus filas muchos gays y lesbianas. Supongo que porque entienden que son un lobby de poder político. Para una "mariprogre" como yo, todo esto me desconcierta.
Quisiera también retomar el tema de Educación para la Ciudadanía por lo expuesto por el líder de la oposición. Porque al final ha incurrido en un argumentario insostenible.
Ha hablado tanto de aprender valores en el seno de la familia que, cuando le han preguntado que si la asignatura de Religión, por la misma regla de tres, debería depender también de la unidad familiar, se ha ido por peteneras.
La familia española en general, no quiere desvincularse de la educación de sus hijos. En esto, estamos todos de acuerdo. Pero sí necesita más apoyo del sistema educativo para que nuestros hijos crezcan en valores. Hoy en día, madres y/o padres deben trabajar los dos, reduciendo el tiempo de dedicación a sus hijas e hijos. No me parece mal que exista un apoyo educativo que tome en cuenta la realidad de nuestras familias.
Se queja, como es natural, de todo. Pero no me malentendáis, se queja como debe quejarse por ser oposición en este país.
Sin embargo, en ciertos temas, cuando uno opina distinto al resto, tiene que argumentar el por qué de su posición. Qué menos que una reflexión argumentada.
Todo esto para constatar que, en temas como el matrimonio homosexual, el único razonamiento para estar en contra es "que no me gusta que se llame matrimonio". Argumento simplón por sí solo.
Rajoy también ha dicho que no es un catedrático de la lengua, al preguntarle sobre su uso del gallego que, sobre todo a nivel político, es nulo.
Don Mariano, por todo ello, debería entender que, cualitativamente, no se desprestigia la palabra matrimonio por ampliar su significado más allá del género de las personas. Sino que la enriquece. Es que eso de admitir las limitaciones de cada uno, es una tarea difícil. Pero vale más la pena intentarlo, que llegar a ser un demagogo.
Demagogo porque, no se puede acoger única y exclusivamente a un razonamiento de denominación para estar en contra del matrimonio homosexual. Cuando la verdadera razón es tener un ideario conservador y homófobo.
Demagogo porque, el señor Rajoy, dice que no le gusta la asignatura de Educación para la Ciudadanía porque "los valores como personas tienen que adquirirse en la familia" y, por otro lado, presentar recursos judiciales contra esta asignatura por contenidos que promueven la igualdad más allá del género y la orientación sexual.
Y el Partido Popular tiene en sus filas muchos gays y lesbianas. Supongo que porque entienden que son un lobby de poder político. Para una "mariprogre" como yo, todo esto me desconcierta.
Quisiera también retomar el tema de Educación para la Ciudadanía por lo expuesto por el líder de la oposición. Porque al final ha incurrido en un argumentario insostenible.
Ha hablado tanto de aprender valores en el seno de la familia que, cuando le han preguntado que si la asignatura de Religión, por la misma regla de tres, debería depender también de la unidad familiar, se ha ido por peteneras.
La familia española en general, no quiere desvincularse de la educación de sus hijos. En esto, estamos todos de acuerdo. Pero sí necesita más apoyo del sistema educativo para que nuestros hijos crezcan en valores. Hoy en día, madres y/o padres deben trabajar los dos, reduciendo el tiempo de dedicación a sus hijas e hijos. No me parece mal que exista un apoyo educativo que tome en cuenta la realidad de nuestras familias.
Valores religiosos, mejor en el ámbito educativo, familiar y privado.
Valores ciudadanos, mejor fuera de las escuelas
Demagogia y homofobia de la derecha.
Aleluya para hoy: si quieres ser de derechas, di a todo que no te gusta, y hazte la puritana y la estrecha.
Aleluya para hoy: si quieres ser de derechas, di a todo que no te gusta, y hazte la puritana y la estrecha.
1 comentario:
tienes mucha razon en todo lo que has dicho,y sobre las fiestas patronales,el año que viene te vienes y te lo pasaras fantasticamente bien
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