Tres millones de espectadores ya tienen una programación propia. Los tiempos cambian que es una barbaridad.
Fuente: Agencia Efe
El Estado pagará a los homosexuales que fueron encarcelados durante la época del franquismo por su condición sexual, con cifras que varían entre los 2.000 euros para aquellos que permanecieron entre dos y seis meses en prisión y los 6.010 euros para los que estuvieron tres o más años, según se desprende de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el 2009.
Así, a los homosexuales que fueron encarcelados entre seis meses y tres años, el Gobierno concederá una indemnización de 4.000 euros.
Estas personas fueron enviadas a prisión en aplicación de la Ley de 1953 que modificó la Ley de Vagos y Maleantes de 1933 o de la Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social de 1974.
La normativa establece que en caso de que estas personas hayan fallecido, el beneficiario será el cónyuge no separado legalmente o, en su caso, la persona que hubiera convivido con el beneficiario con análoga relación de afectividad a la del cónyuge durante, al menos, los dos años anteriores al momento del fallecimiento, salvo que hubieran tenido descendencia en común, en cuyo caso bastará la mera convivencia.
Las solicitudes para recibir este dinero serán estudiadas por una Comisión que estará presidida por la Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas e integrada por representantes de los Ministerios de Justicia, Interior y Economía y Hacienda, que será el encargado de abonar el importe.
Junto con la solicitud, los interesados deberán entregar un documento que acredite la decisión judicial o resolución administrativa que les envió a prisión, así como un certificado que atestigüe el periodo de tiempo que permanecieron en la cárcel.
No obstante, la Comisión podrá no requerir dichos documentos si considera que quedan suficientemente acreditados los hechos en el expediente.

La bandera arco iris se apoderó hoy del centro de Varsovia, donde unas cinco mil personas salieron a la calle para demostrar que la homosexualidad también es una opción normal en Polonia, mientras que un fuerte dispositivo policial evitó que los grupos de extrema derecha reventasen una jornada festiva.
Atrás quedan los días en los que los gemelos Kaczynksi, Lech y Jaroslaw, dominaban con su radicalismo la escena política polaca, donde el gobierno investigaba la orientación sexual de los Teletubbies o se afirmaba públicamente que la homosexualidad es una práctica antinatural.
Un cambio político que, sin embargo, no impide que todavía haya muchos polacos reticentes a permitir que las organizaciones de gays y lesbianas se manifiesten públicamente.
"Primero pedirán manifestarse y luego exigirán derechos civiles como el matrimonio o la adopción de niños", explicó hoy en la cadena de televisión TVN Konrad Bonislawski, portavoz de la organización ultraconservadora "Juventud de Polonia" ("Mlodziezy Wszechpolskiej"), quien se refirió a los homosexuales como "unos desviados".
Lo cierto es que, más allá de los platós de televisión, Polonia sigue siendo uno de los países de la UE más homófobo, aunque como admitían hoy algunos de los activistas que recorrieron las calles de la capital polaca, "las cosas han mejorado mucho en los últimos años y la gente es cada vez más tolerante".
Sólo unos metros más allá, un centenar de jóvenes, algunos casi niños, portando banderas polacas y pancartas en las que gráficamente se rechazaba la sodomía, coreaban consignas contra la homosexualidad y a favor de la familia formada por hombre y mujer.
"Somos polacos y hemos venido aquí para reclamar una Polonia sin homosexuales, fuerte y limpia", aseguró a EFE Bartolek, un tipo escondido tras una barba tupida, que agitaba al paso del desfile gay un cartel en el que se leía "Eurosodoma no es el futuro".
"No queremos ser como España, un país en el que la homosexualidad es tan fuerte", aseguraron otros adolescentes vestidos con camisetas con mensajes homófobos, que increpaban con furia a los participantes en la marcha.
"Nosotros nos hemos reunido aquí para salir a la calle y luchar contra la discriminación que todavía sufrimos los gays, lesbianas y transexuales de este país, por eso hemos organizado este día de fiesta", explicó a EFE Tomasz Szypla, de la organización Campaña contra la Homofobia.
A diferencia de otras ocasiones, el desfile se desarrolló sin incidentes significativos, entre la música, los globos multicolores, los insultos de una minoría y la gran indiferencia de la mayoría de varsovianos, que se dedicaron a disfrutar de un día de sol en familia.
La marcha finalizó frente al palacio del Gobierno, donde los participantes protestaron contra lo que consideran una política discriminatoria que, en su opinión, no hay cesado tras la derrota de Jaroslaw Kaczynski y su partido Ley y Justicia (PiS), que perdió las últimas elecciones del pasado mes de octubre.
En una reciente entrevista con EFE, el actual primer ministro de Polonia, el liberal Donald Tusk, indicó su desacuerdo con el matrimonio entre homosexuales, una posición respaldada por la inmensa mayoría de la población, según los últimos sondeos.

Fuentes gubernamentales habían asegurado desde Roma, donde se lleva a cabo la cumbre de la FAO, que había "ciertos motivos para el optimismo". Las fuentes explicaron que un diplomático español que trabaja en Gambia en la aplicación del Plan África se ha ocupado "personal y directamente" de su situación, bajo la supervisión de la Embajada de España en Senegal. Los turistas, cuya identidad no confirma Exteriores, pero que al parecer son residentes en Cataluña, permanecen desde el viernes en la comisaría de Kotu, cerca de la capital Banjul.
El Front d''Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) ha confirmado hoy el arresto de dos catalanes. Algunos medios señalan que los turistas afrontan hasta 14 años de cárcel por presuntas ofensas contra los principios del Islam.
La 'amenaza' homosexual
La homosexualidad es delito en Gambia y los gays se enfrentan a penas de hasta 14 años de prisión. Además, el Gobierno islamista del presidente Yahya Jammeh condenó el pasado 15 de mayo cualquier tipo de práctica homosexual y emitió un ultimátum para que todos los homosexuales abandonasen el país en 24 horas. De lo contrario tendrían que enfrentarse a las rígidas leyes anti homosexuales del país.
Los dos taxistas presuntamente acosados interpretaron que los ciudadanos españoles se habían trasladado a Manjai para mantener relaciones homosexuales, por lo que alertaron a las autoridades.
El presidente Jammeh, que lleva el poder desde que en 1994 dio un golpe de Estado y que ha revalidado su poder en sucesivas elecciones desde entonces, anunció hace dos semanas que no toleraría "actos pecaminosos e inmorales como la homosexualidad" en Gambia, un país "de gente civilizada y creyente" y llegó a advertir de que "cortaría la cabeza" a cualquier persona con esta tendencia sexual. Además, avanzó que en breve se elaborará una legislación al respecto "más estricta incluso que la de Irán".