Estoy aquí sentado, hinchándome a comer panceta, bollos y demás dulces a ver si soy capaz de engordar un par de toneladas. No, no es que haya perdido la cabeza, aunque hay algunas noticias que me demuestran que más de uno se la debe haber dejado escondida en la mitra.
Me desayuno el lunes con una noticia espectacular: "Un sacerdote bendice la 'boda' de dos elefantes en Terra Natura"É Aunque ya me había lavado la cara, vuelvo a hacerloÉ no doy crédito y resumo mi estupor en un "toca't els collons com diuen al meu poble".
Aquí a más de uno se le ha ido la cabeza. En argot urbano "se les va la pinza". No tengo ningún problema en que un sacerdote bendiga la unión de dos elefantes (bueno sí, como católico síÉ como ciudadano hasta me haría gracia si no estuvieran las cosas como están) como si se hace de dos loros o dos delfines. Aún diría más, estoy convencido de que este "matrimonio" zoológico va a ser muy positivo para la pobre "Petita, la fea", víctima ella de las campañas de imagen de las grandes cadenas de moda que la han forzado a calzarse una 36 del tallaje "elefantil" para poder desfilar en Cibeles-Benidorm. La pobre Petita, marginada por el resto de la manada, ha encontrado en Luka su macho protectorÉ parece ser que el celo ha unido a estos dos "animales de Dios". Me alegro por la feliz parejaÉ mis más sinceras felicitaciones. Esta historia tiene visos de ser un nuevo serial al estilo "Yo soy Bea".
Pero claro en España hay muchos católicos gays y lesbianas con sus trajes de novio/a apolillándose porque para ellos esa bendición no es posible. A los elefantes, con el beneplácito del sacerdote de turno, les decoraron su particular capilla con lazos y corazones, hasta les lanzaron unos anillos de flores y frutos... Para los homosexuales lo más que dan es el carné de "enfermos" verbigracia del Sr. Palmero y claro, llegados a este extremo, uno ya no sabe qué pensarÉ ya no sabe si engordar, ponerse orejas y trompa de silicona a ver si cuela o directamente llamar a urgencias para que ingresen en el servicio psiquiátrico a la curia. Sinceramente todo esto me parece un despropósito.
Confío en que mi Iglesia recupere cuanto antes la cordura, porque estos extremos de surrealismo asustarían al mismísimo Dalí. Y lo digo más que nada porque me veo a los monaguillos recogiendo excrementos en los templos, a los elefantes caminando camino del altar y al Sr. Rouco Varela manifestándose con una pancarta en la que se pueda leer: "Un matrimonio es un elefante y una elefanta" y espero que lo hagan pronto porque si no veremos cómo resbalan por la frente del futuro retoño paquidermo las aguas del Jordán.
Amigas y amigos, hermanas y hermanos en la fe esto es demasiado. Esto no es tolerable, no es aceptable una burla de tan mal gusto cuando centenares de católicos homosexuales están siendo insultados día si día también por los que permiten este tipo de ceremonias folclóricas. No es aceptable cuando grupos extremistas apalizan gays y lesbianas en Sudamérica y la Iglesia mira hacia otro lado. Es indigno, inhumano y amoral y no quiero decir más porque ya me amenazaron en su día por opinar y no quiero que se repita.
Cordura y decencia, señores de la Iglesia, de mi Iglesia Ya está bien de chorradas, ya está bien de mofas, ya está bien de homofobia. Así no vamos a ninguna parte. Reconozco que el tamaño de los elefantes podría disimular el éxodo de los católicos de las iglesias, pero no me parece la solución más acertada.
N.A. : Perdonen el tono sarcástico las asociaciones de ecologistas, con sinceridad me alegro de que Petita ahora tenga protección dentro de su manada y no se vea marginada, la tendría igual sin estos excesos de la Santa Madre Iglesia Aún diría más, animo a las asociaciones ecologistas a que apostaten por Petita y Luka ya que nadie les preguntó si querían convertirse en centro de los focos y en siervos de la Iglesia. Estoy convencido de que Petita y Luka lo harían si pudieran (o les dejaranÉque eso también tiene tela).
Josep Fuster i Ortuño es coordinador provincial del grupo LGTB de Juventudes Socialistas de Alicante.
Artículo de Opinión Publicado en el Diario Información de Alicante el 19/02/08
Enlace: http://www.diarioinformacion.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2323_8_724809__Opinion-elefantes-dosen
1 comentario:
Bueno, Josep, la Iglesia no puede recuperar la cordura porque nunca la ha tenido. A mí sinceramente, lo que hagan estos fanáticos me la suda bastante. Pero claro, yo no soy católico, así que para mí lo que digan Rouco Clavel, Blazquez y sus respectivas madres, pues me importa un cojón de mono.
Esperemos que mañana nuestros derechos sigan siendo los mismos que hoy, así que a descansar y a estar atentos en el recuento.
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